Tres pasos mientras llegamos, y cinco cosas que nunca hay que hacer
No tires de la cadena «a ver si se va». Cada litro de más empeora el problema y acerca el desbordamiento, que es lo caro de verdad.
Dos minutos mirando ahorran media hora de trabajo. Lo que nos interesa saber:
Con esos datos sabemos qué equipo cargar antes de salir. Si varios puntos fallan a la vez, normalmente el problema no está dentro de la vivienda.
Todo eso encarece la reparación, y a veces convierte un desatasco de una hora en cambiar un tramo de tubo.
Solo papel higiénico. Las toallitas no se deshacen, ni las que ponen «biodegradable». Son la causa número uno.
Ni aceite, ni restos de comida, ni posos de café. Un colador barato evita la mitad de los avisos.
El pelo se acumula en el bote sifónico. Retíralo cada pocas semanas y no llegarás a tener problema.
Agua muy caliente por los desagües una vez por semana ayuda con la grasa, sobre todo en cocina.
No le des más vueltas. Cuéntanoslo y te decimos qué hacer mientras llegamos.